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Mexicali, Baja California, Mexico
Historiador por la Universidad de Guadalajara y El Colegio de Michoacán, con un breve momento oscuro en El Colegio de la Frontera Norte. Nacido en Durango, criado y creado entre Ensenada, Ameca y Guadalajara, y ahora radico en Mexicali: es decir un jalisquillo fronterizo de origen duranguense, pero no bailo pasito duranguense (mucho menos tribal).

Lo que leo

Miguel León-Portilla, Independencia, Reforma, Revolución ¿y los indios qué?, ciudad de México, Conaculta / UNAM, 2011. [¿Me atreveré? Sigo sin atreverme, lo más probable que sea un mal rato...]

miércoles, 7 de enero de 2009

Hacia una historia de las identidades regionales

"El Noreste cuenta con un dudoso mérito: el de haber sufrido en su territorio la mayoría de las guerras internacionales. Con semejante haber, es imaginable que sus habitantes construyeran una imagen del otro como invasor. [...] Hasta el momento no tengo noticia de que se empleara la autodenominación de norteño, tan común en el habla contemporánea. La prensa gubernamental se empeñaba en aplicar la voz nuevoleonés, aunque dudo que se recurriera a ella en el uso diario. En su lugar, aparece la palabra fronterizo. Resulta muy interesante su uso: nos remite a los lindes del país y al mismo tiempo, a la conciencia de ser mexicano. [....] El hecho de que en cada región se fraguara identidades particulares puede ser considerado tanto como un factor a favor o en contra de la construcción nacional pero la existencia misma de la regionalidad va de la mano con la construcción de la nacionalidad".
  • Raúl García Flores, Ser ranchero, católico y fronterizo. La construcción de identidades en el sur de Nuevo León durante la primera mitad del siglo XIX, Ciudad de México, INAH, 2008, pp. 179-180.
"A grandes rasgos, se puede apreciar que la región que hoy denominamos "fronteriza", es decir, la mitad norteña del actual estado de Baja California, nació como un espacio de frontera cultural entre dos conjuntos socioculturales: los indígenas nómadas yumanos y los occidentales novohispanos y californios. De ser frontera de gentilidad, espacio del imaginario católico de la lucha contra el mal, se transformó en espacio imaginario de la lucha de la civilización contra la barbarie. Después se convertirá en el espacio donde se establecería una frontera turneriana, del individualismo que se forja frente a la adversidad del agreste oeste. Así, antes de ser región fronteriza, este espacio fue frontereño: una froma particular de expansión de la civilización occidental".
  • Mario Alberto Magaña, "Baja California-California: ensayo histórico de su conformación de frontera de gentilidad a frontera binacional", en Everardo Garduño, et.al., La frontera interpretada. Procesos culturales en la frontera noroeste de México, Mexicali, UABC / CECUT, 2005, p. 46.

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