Acerca de mí

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Mexicali, Baja California, Mexico
Historiador por la Universidad de Guadalajara y El Colegio de Michoacán, con un breve momento oscuro en El Colegio de la Frontera Norte. Nacido en Durango, criado y creado entre Ensenada, Ameca y Guadalajara, y ahora radico en Mexicali: es decir un jalisquillo fronterizo de origen duranguense, pero no bailo pasito duranguense (mucho menos tribal).

Lo que leo

Miguel León-Portilla, Independencia, Reforma, Revolución ¿y los indios qué?, ciudad de México, Conaculta / UNAM, 2011. [¿Me atreveré? Sigo sin atreverme, lo más probable que sea un mal rato...]

lunes, 10 de noviembre de 2008

Historiador o cronista

Desde hace algunos meses, tal vez todo lo que va de este año, he querido empezar una reflexión abierta sobre el quehacer del historiador y la responsabilidad ética y profesional que conlleva. Principalmente con base en las continuas aparicion es de los autodenominados "historiadores" en Baja California, principalmente en Mexicali y Ensenada. Cuando lo he comentado con algunos alumnos y colegas, se me quedan viendo como si me quisiera elegir y erigir en un Inquisidor mayor o en el Denominador supremo de la disciplina histórica en la región, que se que es una de las posibilidades al abordar este tipo de temas. Sin embargo, cada día aparecen con mayor número personas que piensan que con ponerse el título de "historiadores" se alejan de alguna posible responsabilidad legal por usurpación de funciones profesionales, como si en otros campos pudieras hacerlo, por ejemplo, que alguien se ostentara como "dentista"y no como "cirujano dentista".
Desde mi muy particular punto de vista, todos los que hemos cursado un grado o postgrado en Historia, aspiramos a que la propia comunidad académica nos otorgue el calificativo de "historiador", como un mérito ganado en la continua labor científica por una mejor y mayor comprensión de las sociedades humanas en el tiempo y en el espacio, ambos históricamente determinados. Es un calificativo que se gana con el trabajo constante y profesional en la investigación histórica, especialmente cuando se logra construir conocimiento nuevo y una ampliación de la explicación histórica hasta entonces conocida y consensada.
En ese sentido, la utilización del calificativo "historiador"debería guardar un mayor respeto por el conocimiento disciplinario de la historia y de los profesionales de la historia (los que siguen y mejoran los instrumentales científicos de los métodos históricos), y no ser vulgarizado bajo la percepción de que "historiador"es todo aquel o aquella que "sabe" datos históricos o que divulga conocimiento histórico.
Por lo anterior, recomiendo el reportaje de Judith Amador Tello, titulado "Los Centenarios. El gobierno no sabe cómo festejar", sobre todo la parte final sobre el interinato de José Manuel Villalpando, al frente de la Coordinación para los Festejos (Proceso, 1670: 56-60) De ahí rescato los siguientes fragmentos:
"En cambio la designación de José Manuel Villalpando ha encendido una alerta. El historiador Enrique Krauze declaró a la prensa que el abogado es un apasionado de la historia mexicana y una persona decente y apreciable, pero me parece claro que su permanencia debe ser temporal. [Alfredo] Ávila y [Ariel] Rodríguez Kuri coinciden en aclarar que no es historiador, sino abogado, un divulgador de la historia. [...] Para Ávila, hay una diferencia entre divulgar y hacer historia, pues un historiador no sólo divulga su conocimiento, sino lo genera acudiendo a los archivos y confrontando sus propuestas con las de colegas en México y en el extranjero".

domingo, 26 de octubre de 2008

Angel duranguense...


Fotografía de Mario Alberto Magaña, 2008.

miércoles, 1 de octubre de 2008

Desde el centro lo lejano es lejano e incógnito.


"Investigaciones recientes sobre la migración colectiva transnacional de mixtecos ponen de relieve la capacidad que tienen los grupos de resistir la pérdida de identidad étnica, y de transformarla o reconstruirla en lugares lejanos (tan lejanos como el valle de San Quintín en California), pese a que sus signos de identificación cultural se han quebrantado severamente en su propio lugar de origen en Oaxaca".

Natividad Gutiérrez Chong, Mitos nacionalistas e Identidades étnicas: los intelectuales indígenas y el Estado mexicano, Ciudad de México, Conaculta / UNAM-IIS / Plaza y Valdés, 2001, p. 74. Enfasis añadido.

sábado, 27 de septiembre de 2008

Y la viruela apá?





Congreso nacional El impacto demográfico de la viruela de la época colonial al siglo XX, en la ciudad de Durango, Dgo., del 17 al 19 de septiembre de 2008.

miércoles, 10 de septiembre de 2008

miércoles, 20 de agosto de 2008

Sobre Historia cultural...


"En estos días, los historiadores culturales tienen que caminar en la cuerda floja".

Peter Burke, What is Cultural History?, Cambridge, Polity Press, 2006 (cuarta reimpresión de la edición de 2004), p. 87. Traducción libre.

lunes, 11 de agosto de 2008

Zhang Yimou.


Como me había quedado con ganas de un mejor desarrollo y presentación de una historia sobre la China imperial después de la Momia 3, pues me encontré dos películas en DVD del director Zhang Yimou, que a lo mejor lo ubican por la maravillosa película de Héroe, precisamente sobre el emperador Chi que unificó los reinos que conformarían el imperio chino que fue presentado de manera de villano en la citada Momia 3. Las películas que encontré son La Casa de los cuchillos y La maldición de la flor dorada. A la primera ya la tenía contemplada comprarla y verla, pero ahora decidí adquirirlas. He visto la segunda y realmente es una espectacular interpretación de la China imperial bajo la dinastía Tang, con un final espectacular, así como las interpretaciones de Chow Yun Fat (Emperador) y Gong Li (Emperatriz). Pero es interesante la reconstrucción de la vida cotidiana al interior de la Ciudad Prohibida hacia el 900 d.C., y el despliegue visual es impresionante, aunque de repente es un tanto lenta la película. Las escenas de las habitaciones de la emperatriz son de observar con detenimiento y las del asesinato del médico imperial en exteriores para emocionarse. Recomiendo verla en idioma chino con subtítulos en español, aunque existan las opciones de audio en español, portugués y creo que inglés. No se me ocurrió oirlas!!!! Luego lo hago, y después comento la otra película.

martes, 5 de agosto de 2008

Sobre películas de aventuras...


Pues la verdad, como parte de mi identidad generacional tenía que ver la cuarta parte de las aventuras de Indiana Jones, y la verdad que está bien para que se hubiera estrenado hace diez o catorce años. Hoy es una mala versión con relación a la tendencia actual de las películas de aventuras, además que a Harrison Ford lo tienen que doblar hasta para bajarse del carro. Fue como haber visto una película filmada a fines de los ochenta y que había permanecido sin exhibir. En ese sentido es de reconocer a Steve Spilberg haber conservado el espíritu y la estética de las tres entregas anteriores, salvo una interrogante: Por qué no apareció Jones Sr., si al haber tomado del Santo Grial habían obtenido la vida eterna?

La otra película que acabo de ver y me gustó bastante es la The Mummy: Tomb of the Dragon Emperor con Brendan Fraser y Jet Li. Me resultó mucho más atractiva con buen manejo de los efectos especiales sin caer en lo obsesivo. En cambio en Indiana Jones a momentos uno añoraba más efectos especiales, que hace una década nos hubiera parecido un exceso, en fin. Creo que es una buena adaptación estadounidense a la leyenda del emperador Chi y su tumba imperial, me pareció de más la villanización del emperador, pero en fin, para Holliwood, o eres bueno o eres malo. Otra cosa que extrañé fue a la actriz Rachel Weisz, la verdad que el trabajo de María Bello deja mucho que desear, así como el de Fraser, aunque esto es una característica de las dos anteriores películas sobre momias, pero con Weisz uno olvidaba la mala actuación de Fraser, ahora pues fue bastante malas ambas.

Algo que me hubiera gustado es que la pelea entre Jet Li y la extraordinaria Michelle Yeoh (Memoirs of a Geisha y Crouching Tiger, Hidden Dragon) hubiera sido más larga, y se hubiera aprovechado la amplia experiencia de ambos en ese tipo de escenas y toda esa maravillosa estética del guerrero chino. Aún con lo relativamente poco que aparecen en la película estos dos actores le alcanzan a robar presencia a los supuestos "protagonistas", incluido el "hijo" que la verdad nada recordable. Aunque en Indiana Jones, este personaje alcanzó a dejar una buena presencia en la pantalla frente a tanta polilla mal cuidada.

Por último, cada vez me recisto a ver películas "dobladas", aunque parece que es la tendencia actual de los cines comerciales. La verdad ignoro por qué esta forma comercial está imperando sobre la oferta cinematográfica. Lo entendía para las películas claramente para niños menores de doce años, pero para las de clasificación de adolescentes y adultos, no lo entiendo, en fin, ya chocheo...


lunes, 28 de julio de 2008

Regreso a la escuelita...


Pues después de algunos días en la "fresca" Ensenada, en la casa paterna y en calidad de hijo soltero, me reintegro a mis labores cotidianas en el CIC-Museo. Este semestre voy a impartir clases muy metodológicas, pues voy a intentar formar a alumnos de la licenciatura en Historia del programa semiescolarizado en Mexicali, así como a los de la segunda promoción de la maestría en Estudios Culturales. A los primeros con la materia "Métodos de investigación cuantitativa", que en los "viejos" tiempos de los planes "nuevos" era la de "Estadística y Demografía histórica", y a los segundos "Métodos de investigación 1", es decir "Plastilina 1 con delantal". Lo curioso es que el semestre pasado di la clase de "Taller de Investigación histórica", así que estoy en una fase muy metodológica, que incluye a gran parte de lo que tengo que hacer de las correcciones y observaciones de la tesis de doctorado (principalmente con la Introducción y los anexos) Esperemos que esta experiencia sea productiva para mis alumnos y alumnas, que yo ya no tengo remedio metodológico!!!!!

viernes, 11 de julio de 2008

A mis cuarenta y cinco...


Pues ya estoy en Ensenada, esperando como cada año el término y el inicio de un ciclo, como los emperadores romanos voy a iniciar mi ciclo 45 de la era Mario Alberto Gerardo Magaña Mancillas, que Dios guarde muchos años y que sus discípulos difundan las nuevas nuevas por todas las tierras a donde deba llegar la historia bien hecha... A todos y a todas muchas gracias por sus muestras de cariño en estos pasados ciclos de la era mariana bajo la protección de santo Domingo de Guzmán y del beato Edmundo O´Gorman... Esperemos que pronto pueda terminar la etapa de la doctoración, aunque como siempre les he dicho lo doctor no quita lo pendejo y vedme de muestra... A todos los ahijados de las tres generaciones de licenciados en Historia que soy su padrino una disculpa por mi ausencia, pero he perdido la cuenta de cuántos son, así que hago un llamado para actualizar mis datos de este selecto grupo, ya que quiero organizar algo para verlos... Obviamente esto no excluye a mis otros antiguos alumnos y alumnas, que de ser posible serán incluidos... A todos y todas como dijera Fox, muchas gracias por su cariño y respeto, y la mejor muestra de que en algo influí en sus vidas es que sean felices y haciendo lo que quieren... Saludos...

sábado, 28 de junio de 2008

Recorriendo viejos caminos.


Resulta que ayer viernes 27 de junio tuve mi Seminario de Tesis en el programa de excelencia nivel internacional (He!!!!) del Doctorado en Ciencias Sociales del Colegio de Michoacán, y aunque al término de más de tres horas de sesión con cuatro sinodales y mi directora, salí entusiasmado y optimista... Hoy camino de Zamora a Guadalajara ya no estoy tan seguro de que mi esbelta tesis de 566 cuartillas en su cuarto borrador, solo requiera algunos ajustes para ser presentada en un examen de grado... Pero creo prudente analizar con calma y paciencia los comentarios recibidos, antes de iniciar de nuevo y cambiar gran parte de la tesis, sobre todo la cuestión de las identidades históricas, en fin...

Situación extraña, y aún más estando en Guadalajara donde alguna vez pensé que sería mi residencia definitiva, y escribo esto desde un Starbucks de la avenida Chapultepec y López Cotilla, a unos minutos de la casa de huéspedes donde viví mucho tiempo de estudiante... También venía pensando en rentar casa en Mexicali y establecerme por un tiempo en ese rancho grande, como éste... Cosas de la vida, hasta lo verde me empieza a parecer excesivo... Nada más falta que extrañe el aire acondicionado, aunque en Zamora dormía con el ventilador prendido toda la noche, a pesar de los 17 grados de las noches...

jueves, 19 de junio de 2008

La historia de un día.

Una vez, a medianoche, los hombres tuvieron el mundo a su disposición. Durante mucho tiempo, habida cuenta de lo que sabemos, permanecieron muy tranquilos, durante la mañana y la tarde de ese día se limitaron a vagabundear en pequeños grupos, a cazar animales con lanzas y flechas, a refugiarse en cavernas y a vestirse con pieles. Hacia las seis de la tarde empezaron a aprender algo sobre semillas y agricultura, sobre el pastoreo y cosas semejantes; hacia las siete y media se habían establecido en grandes ciudades, en especial en Egipto y la India y entre los países comprendidos entre estas dos naciones.

Después llegó Moisés, que partió a la búsqueda de la tierra prometida, a las nueve menos cuarto. Tras él vinieron Buda en la India, Sócrates en Grecia y Confucio en China, que se juntaron y se fueron todos juntos, aunque sin llegar a conocerse, hacia las diez y diez. En torno a las diez y media apareció Cristo, algo después de la Gran Muralla China y de Julio César. A las once fue el momento de Mahoma.

Hacia las once y media surgieron las primeras grandes ciudades en Europa del Norte. A partir de las doce menos cuarto los hombres salieron de estas grandes ciudades y saquearon el resto del mundo por doquier. Primero expoliaron América del Norte y del Sur, luego la India y, finalmente, cuando sólo faltaban cuatro minutos para media noche, le llegó el turno a Africa. Dos minutos antes de medianoche se desencadenó una gran guerra entre ellos, a la que siguió otra semejante sólo cincuenta segundos después. En el último minuto del día esos hombres del Norte de Europa fueron expulsados de la India, de Africa y de muchos otros países, pero no de Norteamérica, donde se habían instalado de forma estable. En ese último minuto, además, inventaron las armas nucleares, desembarcaron en la Luna, fueron responsables de, prácticamente, doblar la población mundial y consumieron más petróleo y metales de los que se habían utilizado en las precedentes veintitrés horas y cincuenta y nueve minutos.

Volvía a ser medianoche, el inicio de un nuevo día.

Fuente: Learning for Change in World Society: Reflections, Activities and Resources, Robin Richardson, World Studies Project, 1979, en Joan Pages, "Aproximación a un currículum sobre el tiempo histórico", Anexo 1, p. 137, en Julio Rodríguez y Antonio Campuzano, et.al., Enseñar Historia: nuevas propuestas, Ciudad de México, Distribuciones Fontamara, 2005.

jueves, 5 de junio de 2008

Retratos de familia























María Fernanda, descubriendo las habilidades de su nuevo juguete. Además que se encuentra fascinada por subir y bajar escaleras para angustia de sus padrinos.



Fotografía por MAMM, mayo de 2008.

lunes, 28 de abril de 2008

Maarten Prak dice...


"Mientras que el típico trabajo histórico del siglo XIX venía a convertirse en un gran libro o en un gran tema, escrito para un relativamente amplio y educado público, los historiadores de finales del siglo XX prefieren publicar un artículo en una revista especializada, dando cuenta de sofisticadas investigaciones acerca de determinados temas ante un público restringido de colegas historiadores".

Maarten Prak, "Los misterios del pasado: Historia total o historias múltiples?", en Segundas Jornadas Braudelianas, Ciudad de México, UAM / Instituto Mora, 1998, p. 100.


Sin embargo, que tanto es una decisión de los historiadores y que tanto es presión institucional por la falacia de los indicadores de excelencia. Cómo escribir una obra trascendente si debes dar resultados cada año? Qué producto se puede esperar de proyectos "nuevos" por cada año? Dónde queda el tiempo necesario para la elaboración, proyección, organización y realización de los proyectos de largo aliento?

Todo se ha refugiado en los procesos de obtención de los postgrados (maestría, doctorado y postdoctorado), fuera de ellos, las instituciones y directivos están más preocupados por los índices, promedios y metas, que en muy pocos casos están vinculados a los intereses de los investigadores. Nos hemos convertido en abejas obreras que producimos para que la burocracia académica justifique su existencia, y no necesariamente la de la academia como unidad.


viernes, 18 de abril de 2008

Eric Hobsbawm dice...


"Yo tuve una considerable simpatía hacia la escuela de los Annales, pero con una diferencia: ellos creían en una historia que no cambia, creían en las estructuras permanentes de la historia; yo creo en la historia que cambia".

"Podemos tener una economía globalizada, podemos aspirar a una cultura globalizada, tenemos ciertamente una tecnología globalizada y una sola ciencia global; pero de hecho, políticamente hablando, el mundo sigue siendo pluralista, dividido en estados territoriales".

Eric Hobsbawm, Entrevista sobre el siglo XXI, al cuidado de Antonio Polito, Barcelona, Crítica, 2000, p. 19 y 61.

martes, 15 de abril de 2008

Fray Lino Gómez Canedo, O.F.M.


En el Encuentro de Estudiantes de Historia de la semana pasada, en la mesa del jueves me dio gusto escuchar una ponencia de una alumna interesada en las temáticas misionales, especialmente en lo que denomino la Transición franciscana. Lo interesante es que de nuevo los estudiantes desconocen la bibliografía existente sobre el breve pero muy interesante periodo franciscano (1768-1773) en la Antigua California.

Pero también es notoria la falta de información sobre el periodo colonial californiano, Alta y Baja California, y de las aportaciones de estudiosos como fray Lino Gómez Canedo (1908-1990). Quien aportó una nueva visión de la participación franciscana en su clásico y poco conocido trabajo titulado Un lustro de administración franciscana en la Baja California (1768-1773), que se presentó como ponencia en 1982, y fue publicado como libro en 1983 por el Gobierno de Baja California Sur.

Es indudable que existe un fuerte discurso apologético en esta obra, sin embargo los trabajos de Gómez Canedo siempre trataron de aportar una visión histórica integral. Lo cual es bastante recomendable en el citado trabajo, sobre todo por sus aportaciones al tema no estudiado de los conflictos entre las autoridades militares y religiosas, representadas por Felipe Barri y fray Francisco Palou, respectivamente. Una visión que se complementa, para el caso de las Californias, con trabajos como Fray Junípero Serra y su noviciado misional en América (1750-1758) (1982), De México a la Alta California: una gran epopeya misional (1969), o "Informe franciscano sobre las misiones jesuíticas de Baja California" (1969-1970).

Para todos l@s interesad@s en el estudio de los franciscanos en las Californias, es de lectura obligada el libro de fray Lino Gómez Canedo, Evangelización, cultura y promoción social. Ensayos y estudios críticos sobre la contribución franciscana a los orígenes cristianos de México (siglos XVI-XVIII), selección y presentación por José Luis Soto Pérez, México, Editorial Porrúa, 1993, 847 págs.

Es interesante resaltar que este año se cumplen cien años de su nacimiento y 240 de la llegada de los franciscanos a las Californias.

martes, 8 de abril de 2008

O'Gorman dice...


"Y así caemos en la cuenta de que la exorbitante pretensión del reclamo de una justicia absoluta para Iberoamérica no es sino una huida de la realidad, porque, !claro!, para salvarse de la historia no hay mejor remedio que salirse de ella. [...] Y así y desde entonces, los ideólogos y dirigentes de esos pueblos, ciegos a la realidad, se acogerán al consuelo del mito de una superioridad histórica esencial y al engaño de una ficticia comprensión del propio acontecer y de cuyas desgracias no tienen por qué sentirse responsables".

Edmundo O'Gorman, México el trauma de su historia. Ducit amor patriae, colecc. "Cien de México", México, Conaculta, 1999 (1a edición 1977), p. 59.

lunes, 7 de abril de 2008

Sobre O'Gorman dicen...


"El admirado profesor O'Gorman: una manera de ser elegante, pero sin la ostentación que hace desmerecer en el arte, con su repertorio de cuidadas casualidades en el estilo de vestir, en las frases laterales, el amaneramiento de su exposición, el cansado manoteo de su genio amargo, las sonrisas aviesas de su controlado pesimismo, la satisfacción de ejercer el civilizado arte de crear enemistades y de deshacerse de la simpatía de quienes se crean la mayoría".


Antonio Saborit, "El profesor O'Gorman y la metáfora del martillo", en Enrique Florescano y Ricardo Pérez Montfort, comp., Historiadores de México en el siglo XX, México, FCE, 1995, p. 187.

O'Gorman dice...


"Porque esto es lo decisivo: por los años que corren, la manera hoy tradicional de concebir la verdad histórica, es decir, a lo siglo XIX, atraviesa por un estado de honda crisis del cual ya no podrá salvarse, y justamente el anhelo de querer mantenerla, so capa de pureza, al margen de las corrientes del pensamiento vivo de nuestro tiempo es deseo que delata su decadencia: pero la historia pasa con indiferencia suprema cerca de quienes se obstinan, en nombre de lo que sea, en rehuir sus solicitaciones".

Edmundo O'Gorman, La idea del descubrimiento de América, México, UNAM, 1976, p. 5.

miércoles, 2 de abril de 2008

Hace tiempo atrás...


En este día revisando mi currículum para una solicitud de apoyo, me dí cuenta que en 1988 presenté mis primeros trabajos profesionales como historiador que fueron: 1) la ponencia “Mi Testamento histórico-político de Claudio Sánchez-Albornoz: una interpretación historiográfica”, en el IX Encuentro Nacional de Estudiantes de Historia en Morelia, Michoacán, 1988, y 2) el artículo “Africa es oprimida, y sin embargo lucha”, en Propuestas, núm. 1, Revista Estudiantil Universitaria, junio-julio de 1988, pp. 1-4. Veinte años han transcurrido desde entonces y muchas cosas más, y este año concluyo mi tesis doctoral... Siempre he dicho que los ciclos se cierran, y esperemos que lo siguiente valga la pena como lo vivido.

viernes, 28 de marzo de 2008

La disciplina histórica y la masa crítica.


"Ante la diminuta presencia de la discusión crítica de la producción histórica mexicana, comparada con la que practican los historiadores mexicanistas extranjeros debemos reconocer, siguiendo a Eric Van Young en su mea culpa, que los historiadores mexicanos no hemos alcanzado la masa crítica profesional para competir en términos cualitativos con nuestros colegas estadounidenses o europeos".
Enrique Florescano,
Nexos núm. 359, nov. de 2007, p.36

"En lugar de elevar los umbrales de la competencia a niveles internacionales, se bajan las exigencias en las pistas locales para que competidores de escasa calidad sean protegidos y exaltados. El resultado es la formación de coágulos meritocráticos en la red de vasos comunicantes que debería irrigar y nutrir el trabajo intelectual y académico. [...] Hay que escapar de los círculos viciosos en los que nos excedemos haciendo historiografía de la historiografía, sociología del recorte de periódico, reconstrucciones políticas de las ruinas étnicas, psicología de entidades abstractas o hermenéutica de textos económicos y jurídicos".
Roger Bartra,
Nexos, núm. 359, nov. de 2007, p. 40

viernes, 14 de marzo de 2008

Testimonios de la Frontera de la gentilidad.

Carta de fray Miguel Hidalgo y fray Pedro Gandiaga a fray Vicente de Mora, San Fernando, 20 de octubre de 1775.

“Nuestro venerado padre: el día seis del corriente nos concedió su divina majestad el gusto de ver llegar a nuestra presencia el número de setenta y dos gentiles; los que requeridos sobre el fin de su venida, contestaron en términos los más conformes a nuestro deseo; procedimos a la instrucción, según el método que consta a vuestra paternidad por propia experiencia, que observamos, y en el discurso de esta diligencia, ocurrieron diversas circunstancias que despertaron nuestra atención, para reflexionar sobre uno de bella disposición, y el más expectable, a la verdad, entre todos ellos, del que procurando con un breve interrogatorio la satisfacción de nuestro reparo, nos cercioró ser el capitán del arroyo de las Palmas, nombrado Vuilipacûai. Recibió el bautismo con otros sesenta y tres de la expresada partida.

En atención a lo que refieren estos capitanes neófitos, es muy factible que toda la gentilidad que habita al rumbo del norte, hasta tocar en la sierra, reconozca la misión dentro de poco tiempo, con el mismo intento, que los referidos. […]”

Fuente: Benson Latin American Collection. Rare Books and Manuscripts, fondo WBS, doc. 33.

miércoles, 5 de marzo de 2008

Rutas de la Nueva España

Carta-informe de José Manuel Ruiz a José Arguello, gobernador de la Baja California, San Vicente, 2 de enero de 1821, en AHPLM, fondo Colonia, leg. 8, doc. 760:


“Participo a usted el no haber mayor novedad en estas escoltas fronteras de mi cargo; la misión y escolta de Santa Catarina, sigue con tranquilidad, pero siempre estoy con algún temor respecto a que los indios del Colorado tienen comunicación con los presidios de Tierra Adentro, y es regular tengan noticias del levantamiento de los indios opatas, y puede suceder que ellos quieran hacer su tentativa con nosotros”.

Rutas de la Nueva España

“¿A dónde puede llevarnos la historia de los caminos de la Nueva España?” Reseña de Rutas de la Nueva España, Chantal Cramaussel, editora, Zamora, Michoacán, El Colegio de Michoacán, 2006, 436 págs.

“Los trazados de los caminos eran a menudo ilusorios”, Ruggiero Romano (p. 12)

Es indudable que realizar una reseña o una presentación de un libro siempre es un reto colosal, ya que los que han leído la obra ya tienen una opinión e incluso una postura sobre el contenido de la misma, y los que no lo han leído esperan que les demos pistas y sobre todo estímulos para su lectura, a lo que va incluido el interés de los impresores de que se venda ejemplares, preferentemente durante las presentaciones. Es así, que les señalo que la obra Rutas de la Nueva España, editada por Chantal Cramaussel e impresa por El Colegio de Michoacán se compone de 16 trabajos agrupados en cuatro secciones, las que ha su vez se han denominado “Hacia el altiplano central y el sureste” (cuatro estudios), “Hacia el sur” (tres estudios), “Hacia el occidente” (tres estudios), y “Hacia el norte” (seis estudios). Además se cuenta con un prólogo bajo la firma de Ruggiero Romano, y una introducción a cargo de la editora.

En el prólogo Ruggiero Romano se pregunta “¿A dónde puede llevarnos la historia de los caminos de la Nueva España?” (p. 9) En mi caso hacia mi área de estudio, el norte de la Baja California o si se quiere el área central de las Californias, desde dónde coincido con Romano cuando señala que “al recorrer las páginas de este libro, la curiosidad del lector se ve constantemente estimulada por el gran número de problemas presentados” (p. 10). Pero más bien que problemas, señalaría incógnitas que en mi caso han despertado el interés por ampliar el análisis histórico de las sociedades que poblaron las regiones de mis afanes, incorporando no sólo los caminos, o más bien “el itinerario o teórico camino”, esa aparente “simple sucesión discontinua de caminos” como señala Ramón María Serrera (p. 211), sino también todos aquellos aspectos que pudieran mejorar mi comprensión de la vida cotidiana de esos seres humanos en sociedad y en el tiempo. Y aunque también es cierto, cuando Romano señala que “la red de caminos que ligaba el conjunto de la Nueva España sigue siendo el principal problema de reflexión” (p. 10) de esta obra. Resulta que los autores, en conjunto, buscan discutir las formas y fondos de la investigación histórica, centrados en análisis más amplios, de ahí que los trabajos reunidos en Rutas de la Nueva España reflexionen sobre los vínculos entre los caminos y senderos coloniales con aspectos económicos, sociales y culturales de las sociedades que usaban, transitaban y mantenían esas rutas. Así por ejemplo, se señala que “Antes, por ejemplo, de hablar de mercados, de regiones o de áreas de influencia, los historiadores hubieran debido preguntarse primero acerca del estado real de las comunicaciones entre las diferentes zonas de la Nueva España” (p. 17).

Pero también se nos advierte por parte de la editora de que “El presente libro no incluye, desde luego, el estudio de todos los caminos por los que se circulaban antes de la Independencia mexicana. […] Se trató de dar prioridad también a los ejes más importantes y transitados, sin olvidar el cabotaje particularmente importante en el Atlántico; pero no se pudo, por desgracia, contemplar el mismo tema para el Pacífico. […] Salvo el trabajo de Miguel Vallebueno, el lector no encontrará tampoco en este libro estudios acerca de los caminos de herradura y sería necesario extender el estudio a caminos de ese tipo, en especial en el noroeste de México. […] Todos [los artículos] ligan, de manera más o menos destacada la existencia de caminos con un fenómeno aún mayor: el poblamiento del territorio” (p. 19).

Como les decía esta “una senda o itinerario de herradura” (p. 221) siempre me lleva al noroeste novohispano y especialmente al norte de la Baja California, y a pesar de las advertencias leí con mucho interés un conjunto de ensayos de la obra Rutas de la Nueva España, que creo un derecho y una ventaja del lector. Así, después del Prólogo de Romano, en ese énfasis en el uso del concepto de mercado, para el cual es necesario “la existencia de un tejido comercial denso y no de una “red” formada por algunas líneas importantes” [y] “Este tejido no puede existir sin caminos” (p. 12), y de la Introducción, me hundí en los estudios de Ramón María Serrera, “El camino de Asia. La ruta de México a Acapulco” (pp. 211-234), y los que integran la sección “Hacia el norte”, es decir de: Marie Arete Hers, “La cultura chalchihuiteña. Un antiguo camino de Tierra Adentro” (pp. 277-297); Chantal Cramaussel, “El camino real de Tierra Adentro. De México a Santa Fe” (pp. 299-327); María Rosa Avilés y Rosa Brambila Paz, “La puerta del camino a Tierra Adentro. En busca de evidencias materiales” (pp. 329-338); Aurelio de los Reyes, “El puente de la Hacienda de la Quemada, Guanajuato” (pp. 339-345); Clara Bargellini, “El puente de calicanto de San José del Parral” (pp. 347-354); y Miguel Vallebueno, “El camino de Topia y los caminos que atravesaban la sierra de Durango” (pp. 355-364).

Así me vuelvo a repetir la pregunta ¿A dónde puede llevarnos la historia de los caminos de la Nueva España?, yo espero que a ustedes, como a su servidor, a encontrarnos por las páginas de Rutas de la Nueva España, como el origen de un itinerario de investigaciones sobre la historia social del periodo colonial novohispano, que esperemos sea no sólo de herradura, sino un camino carril.