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Mexicali, Baja California, Mexico
Historiador por la Universidad de Guadalajara y El Colegio de Michoacán, con un breve momento oscuro en El Colegio de la Frontera Norte. Nacido en Durango, criado y creado entre Ensenada, Ameca y Guadalajara, y ahora radico en Mexicali: es decir un jalisquillo fronterizo de origen duranguense, pero no bailo pasito duranguense (mucho menos tribal).

Lo que leo

Miguel León-Portilla, Independencia, Reforma, Revolución ¿y los indios qué?, ciudad de México, Conaculta / UNAM, 2011. [¿Me atreveré? Sigo sin atreverme, lo más probable que sea un mal rato...]

martes, 15 de marzo de 2005

En recuerdo de Manuel Clouthier

Me ha llamado la atención la renuncia de Tatiana Clouthier al PAN, por divergencias con su nuevo presidente, de oscura memoria y que no merece ser nombrado, ya que la recuerdo muy joven junto a su padre en un mitin político en Guadalajara, que creo que en un auditorio por la zona de la Normal, eso fue como en 1988, ya me escucho como abuelito, allá en mis tiempos…

Por razones familiares he seguido muy de cerca al panismo, sobre todo al bajacaliforniano, así como por mi interés en la política mexicana, pero siempre me he considerado de izquierda, de Samborns pero de izquierda, y me llama la atención la falta de visión, vieja característica del panismo (que no del neopanismo, que es otro), frente ante las muy evidentes señales de descomposición de su partido, y sobre todo esa defensa a ultranza de los gobiernos surgidos del panismo y del neopanismo, sin reconocer que muchos elementos sospechosos, por decir lo menos, se les han encaramado y les están causando serios problemas.

Tatiana dice que Luis H. Álvarez busca crear un movimiento interno que recupere al partido de las manos del neopanismo, sin embargo fueron los oldies, como se les conoce por acá quienes dieron el paso y les entregaron el partido al neopanismo, bajo la promesa de que les conseguirían triunfos electorales, lo que hicieron, pero nunca se preocuparon el costo de esta estrategia, y sobre todo el de no haber puesto los suficientes controles para no tener que “recuperar” al partido, como tuvo que ocurrir en Baja California desde hace dos años, que por fin el panismo ancestral (aunque representado por segundas y terceras generaciones), logró controlar al neopanismo tribal que estaba surgiendo: ruffismo, catalismo, neoruffismo, etc.

En el momento que el panismo que tuvo que luchar, desde los cincuenta del siglo XX, por construir un movimiento político con ciertos principios lo recupere y reconozca que la sociedad ya no está para darle un voto de confianza ciego a cualquier gobierno por 70 años y después ver si realmente era bueno, honesto y responsable. Debe volver el panismo que se comprometía a dar a conocer principios políticos, se ganara o no, porque lo único que veo ahora son aspirantes a puestos públicos, sin importarles la institución política que los propone, y ya “emponderados” buscan modificar al partido para hacerlo a su imagen y semejanza.

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